EL PIE DEL DEPORTISTA |
| Retropié: talón |
| Mediopié: empeine y arco transversal |
PREVENCIÓN El mejor remedio de cualquier lesión o enfermedad es la prevención. Y, en el caso de los pies, este precepto adquiere aún mayor relevancia. Cualquiera de las patologías propias de los pies de los deportistas se puede prevenir teniendo en cuenta: |
FRACTURA DEL QUINTO METATARSIANO El mecanismo que origina esta lesión es el mismo del esguince de tobillo. Hay una marcada sensibilidad dolorosa que, palpando, se localiza sobre el quinto hueso metatarsiano. |
FRACTURAS POR SOBRECARGA (ESTRES) DE LOS METATARSIANOS Este tipo de fractura debe contabilizarse dentro del patrimonio del auge del deporte en las últimas décadas. Anteriormente se circunscribían a los pies de los soldados que debían realizar largas caminatas en terrenos desparejos. Son el resultado de los excesos de actividad deportiva y se registran con mayor frecuencia en los maratonistas, principalmente por lo repetitivo de las carreras y el gran esfuerzo de los entrenamientos. |
SÍNDROME DEL TÚNEL TARSIANO Cuando se corre, se caminan largas distancias o se juega al tenis, paleta o fútbol, es posible padecer del síndrome del túnel tarsiano. Esta afección se caracteriza por la presencia de un dolor quemante en la parte interna del pie, como resultado de la compresión de un nervio que pasa por el borde interno del tobillo, o sea del túnel tarsiano. Se origina por el traumatismos reiterados sobre el tobillo y/o talón o por la tendinitis de los músculos que atraviesa. Cuando la compresión es severa, el dolor puede llegar a la pantorrilla o presentarse adormecimiento en la planta del pie. |
TATALGIA La tatalgia -o dolor en el talón- se origina en la inflamación de la fascia plantar -un grueso ligamento que va desde el talón hasta los dedos del pie-, debido generalmente a las prácticas sobre superficies duras, con calzados inadecuados y pies con predisposición especial. La afección se ve favorecida por el uso de zapatillas poco acolchadas y con escasa absorción de golpes. El deportista que padece tatalgia puede tener un pie cavo (arco exagerado), de estructura muscular débil, pocoflexible y con una inclinación incorrecta en la carrera. |
EMPEINE DEL JUGADOR DE FÚTBOL Cuando un oponente, la pelota, o cualquier otro elemento golpea el empeine del deportista en una posición inadecuada, se puede producir una tumefacción que crea una zona dolorosa e hipersensible. La posterior aparición de un pequeño sobrehueso torna aún más dificultoso su tratamiento. |
NEURITIS POR BOTAS La compresión de la bota sobre la parte anterior del tobillo irrita los nervios y músculos que allí se localizan. Estas estructuras anatómicas quedan comprimidas entre la lengüeta de la bota y el hueso (la tibia). El deportista, entonces, siente disminuir la sensibilidad en los dedos además de poca flexión en los músculos del pie, hormigueos y adormecimientos. El tratamiento es causal y, por lo tanto, es imprescindible un estudio muscular y neurológico que evalúe el grado de la afección. |
PIE HUECO, EXCAVADO O CAVO Es una patología inversa al pie plano: el aumento del arco plantar. Los deportistas con arcos elevados y pies duros tienen poca absorción de los choques. Entonces puede presentarse dolor en el talón, en el arco metatarsal, tendinitis del Aquiles, dolor de rodilla.. todas patologías distanciadas del verdadero problema, el que las origina, que es el pie cavo. |
PIE PLANO El arco interno corre desde el talón hasta los dedos. cuando este arco está descendido se habla de pie plano, aunque se registran diferentes grados según lo acentuado de la deformidad. Un pie plano no tiene, forzosamente, un arco plano: los tobillos débiles condicionan un mal apoyo y un aplanamiento secundario del arco. |
| tatalgia |
| sÍndrome del tÚnel tarsiano |
| PIE PLANO |
| PIE HUECO, EXCAVADO O CAVO |
| NEURITIS POR BOTAS |
| EMPEINE DEL JUGADOR DE FÚTBOL |
| FRACTURAS POR SOBRECARGA (ESTRES) DE LOS METATARSIANOS |
| FRACTURA DEL QUINTO METATARSIANO |
| AMPOLLAS |
| CALLOSIDADES |
| PIÉ DE ATLETA |
| UÑA ENCARNADA |
| HEMATOMA SUBUNGUEAL DEL DEDO GORDO |
| DEDOS EN MARTILLO |
| METATARSALGIA |
| PIE DE MORTON |
PIE DE MORTON En este caso no se trata de una lesión, sino de de una debelidad estructural que puede llevar a complicaciones de diverso grado. Es muy fácil comprobar si se la padece: simplemente hay que mirarse los pies. ¿Es el segundo dedo más largo que el pulgar? Si es así, el titular de la extremidad en cuestión padece de Pie de Morton: su primer hueso metatarsiano es más corto y hace que el segundo metatarsiano, más largo, reciba anormalmente mayor carga de peso. |
METATARSALGIA Se llama de esta manera al dolor plantar a nivel del arco metatarsal. |
DEDOS EN MARTILLO Es ésta una deformidad estable, en flexión, que toma generalmente el segundo dedo del pie. El dedo afectado presenta una callosidad dolorosa que enrojece y se ulcera, luego cicatriza y vuelve a aparecer. El dedo en martillo se debe al uso del calzado deportivo mal adaptado y puede acompañarse de juanetes o arcos aumentados. |
HEMATOMA SUBUNGUEAL DEL DEDO GORDO Esta es una afección postraumática que rara vez se produce en forma espontánea. Es muy común en el fútbol y en el rugby a causa de traumatismos directos o golpes contra el suelo. En el tenis se produce con las frenadas bruscas y los consiguientes choques del dedo gordo contra la puntera de la zapatilla. |
UÑA ENCARNADA Un incorrecto corte de la uña más la acción de un agente compresivo exterior -medias, calzado deportivo apretado- produce la uña encarnada. Es posible que el pie del deportista joven crezca durante la temporada y los dedos queden compromidos en una zapatilla que ha quedado chica. |
PIE DE ATLETA Se trata de una micosis superficial -enfermedad producida por un hongo- que causa dos tipos de erupción. Una se localiza entre los dedos, entre la tercera y la cuarta comisura: la piel se vuelve blanquecina y húmeda y a menudo se despelleja, dejando los trozos rojizo. La otra afecta la planta del pie, cubriendo el área con pequeñas ampollas. |
CALLOSIDADES O DUREZAS Si tiene tendencia a desarrollar callosidades grandes y dolorosas, es necesario consultar a un médico para cerciorarse de la inexistencia -o existencia- de problemas estructurales que las producen. |
| Antepié: dedos y arco transversal |
AMPOLLAS Es la acumulación de líquido entre capas de la piel que quedan así separadas. Suelen presentarse durante las pretemporadas o en los pies de principiantes con piel muy delicada. El uso de medias gastadas, sucias o arrugadas también puede promover la formación de ampollas. |
EL PIE DEL DEPORTISTA Distantes del centro del cuerpo y de la atención que recibe, y sin embargo principales herramientas en la mayoría de los deportes, los pies no se cuidan de acuerdo a su importancia. Los pies sanos son una de las mayores garantías de buen rendimiento. Por el contrario, un problema no tratado puede incluso derivar en serias lesiones y trastornos en cualquier parte o función del cuerpo. ¿En qué consiste un pie normal? Cuatro características pueden definirlo. Afecciones más frecuentes en los pies del deportista: El mejor remedio de cualquier lesión o enfermedad es la prevención. Y, en el caso de los pies, este precepto adquiere aún mayor relevancia. Cualquiera de las patologías propias de los pies de los deportistas se puede prevenir en base a un trípode compuesto por: a) Higiene b) Equilibrio muscular c) Indumentaria deportiva adecuada. El primer punto implica la cuidadosa limpieza de la piel, uñas y los espacios interdigitales. Si el atleta nota un aumento de la transpiración, puede usar jabones especiales para un tratamiento específico. Tras el baño debe hacerse un prolijo secado, cuidando que los espacios interdigitales no queden húmedos. De esta manera se evita la proliferación de hongos. Las uñas deben cortarse en línea recta, evitando que el borde quede redondeado. Si existieran, se deberían regularizar las callosidades plantares con piedra pómez, para evitar las posiciones del pie anómalas que traerían aparejados trastornos estáticos y lesiones secundarias. Los deportistas proclives a padecer micosis (hongos) deben usar lociones y soluciones antimicóticas. Las “zonas calientes” -por el roce del calzado o contingencias de la práctica deportiva- deben protegerse con almohadillas o parches protectores. El cuidado de los músculos del pie deben encararse con el mismo esmero que se pone en el entrenamiento de los otros grupos musculares. Existen masajes y ejercicios correctores que siguen distintas modalidades. Pero, por sobre todo, se debe aprovechar el andar descalzo sobre terrenos blandos -césped, arena- para favorecer no sólo el desarrollo y mantenimiento de la musculatura sino la circulación y las condiciones cutáneas. Un ejercicio provechoso para quienes padecen de pies planos es el andar en puntas de pie, separando los talones y ahuecando el arco. Caminar sobre los talones favorece el alargamiento del tendón de Aquiles. Los músculos flexores y los plantares cortos se estimulan recogiendo objetos pequeños con los dedos. Todo deportista más o menos experimentado conoce los fundamentos e importancia de la entrada en calor. Por lo tanto, aquí sólo haremos incapié en la necesidad de no olvidar los ejercicios de elongación para los músculos del dorso del pie y las pantorrillas. Por último, no es necesario asustarse por la cantidad de lesiones que pueden afectar a los pies. Muchas de ellas son menores y fáciles de curar. Pero lo más importante es que la mayoría no debió haberse producido. Cuando así ocurre, el médico especialista en medicina deportiva es quien reúne más condiciones para comprender y planificar los objetivos del atleta y aconsejar el tratamiento adecuado a la edad, función, factores de desempeño y movimientos requeridos por cada deporte. |
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