LA IMPORTANCIA DEL SUEÑO EN EL DEPORTE
Al sueño se lo ha definido como: un comportamiento recurrente fácilmente reversible, caracterizado por el reposo relativo y una marcada disminución de la sensibilidad a los estímulos externos.
Estudiado por muy diversos métodos y especulaciones teóricas, en la actualidad la inclusión de estudios electroencefalográficos ha aportado datos más fiables, lo que compartido con los avances bioquímicos, farmacológicos neurofisiológicos, y la simple observación de la conducta, han sugerido la complejidad de su mecanismo así como la actividad mental del ser humano.
El primer elemento que surge es el de la periodicidad, fenómeno que ocurre siguiendo un ritmo circadiano, de 24 horas, en el cual algunas funciones de nuestro organismo sufren ciertas modificaciones como por ejemplo, la temperatura corporal a lo largo del día, la secreción hormonal y precisamente el ciclo sueño-vigilia.
La regularidad cíclica en la aparición del sueño está ligada a dos clases de factores. En primer lugar a mecanismos fisiológicos internos de diversa naturaleza; NERVIOSA, relacionada con circuitos neurofisiológicos que implican estructuras hipotalámicas o del tronco del encéfalo hasta la corteza cerebral y, QUÍMICA, activando determinados neorotransmisores como la serotonina, la aceticolina o las catecolaminas, «Sin embargo el sueño no es sólo la expresión de un reloj biológico interno, sino que en virtud de su plasticidad el sistema nervioso se adapta a situaciones externas asumiendo la influencia de factores ambientales y sobre todo culturales. Es por esto que, a pesar de que el sueño supone una necesidad biológica la hacen coincidir con el campo de los instintos, los hábitos sociales y la cultura dominante del grupo».
EL CICLO DEL SUEÑO
Cuando nos acostamos, el cerebro está emitiendo probablemente ondas beta, al estar ocupado en pensamientos activos. A medida que pasa el sueño ligero, baja la temperatura corporal, los músculos se relajan, la respiración se hace más lenta y el cerebro comienza a emitir ondas alfa. Su producción eléctrica ha disminuido produciendo ondas al ritmo de 10 a 12 por segundo, pasa luego a ondas delta en las que llegamos al sueño profundo con una duración de más o menos 25 minutos. La fase REM (movimientos rápidos del ojo) en la que el cuerpo queda paralizado a diferencia de la etapa anterior, dura sólo de 8 a 15 minutos y es muy importante porque en ellas es cuando soñamos. El ciclo total dura unos 90 minutos y suele repetirse unas cinco veces en 8 horas de sueño.
PARÁMETROS MÍNIMOS DEL SUEÑO
1 - Latencia: tiempo que le sujeto tarda en dormirse.
2 - Tiempo total de sueño.
3 - Tiempo que pasa en cada fase.
4 - Latencia de la primera fase REM: tiempo que transcurre desde que el sujeto se duerme hasta que aparecen los primeros signos de REM.
5 - Números de ciclos.
FASES
ADULTO JOVEN NORMAL
* Fase 1: sueño ligero, con una actividad cerebral más desincronizada de bajo voltaje, alcanza menos de 50% del total.
* Fase 2: caracterizada por trazos en forma de husos y picos de alto voltaje, ocupa alrededor del 50%.
* Fase 3: aparecen con ondas delta y actividad de alto voltaje, no más de un 10%.
* Fase 4: persisten las ondas delta, con un 10% del total.
Estas fases constituyen lo que se conoce como sueño ortodoxo, sincronizado o sueño NO REM.
Fase REM, llamada también desincronizado o paradójico. Caracterizado por un trazado electroencefalográfico de gran frecuencia y de escaso voltaje, debido a una notable actividad cortical, bajo tono muscular y mayor dificultad para despertar .
El sueño NO REM o sincronizado en relación con el tiempo, es importante para la restauración de los tejidos corporales, la que depende a su vez de la síntesis de proteínas y de la concentración de las hormonas de crecimiento, que pasan a la sangre durante las fases 3 y 4, cuando la actividad eléctrica cerebral está reducida al mínimo. Como función específica, parece ser la prevención del letargo físico y la fatiga.
El sueño REM, cuya características es el rápido movimiento de los ojos que aparece en forma de ráfagas, tiene especial relación con el proceso de crecimiento y desarrollo del cerebro, durante esta fase se producen los fenómenos más activos, la mente es capaz de organizar un auténtico pensamiento que denominamos onírico, caracterizado por un proceso narrativo que conecta los elementos dispersos de la realidad, representada a través de procesos muy complejos que seríamos incapaces de elaborar durante la vigilia: como la condensación, desplazamiento y simbolización.
Otra función del sueño REM es la homeostática, mediante la cual se restablece la actividad cortical disminuida durante el sueño NO REM; lindando lo biológico con lo psicológico, podría ser la de poner cero el sistema de registro de las informaciones, cancelando las no relevantes y preparar el cerebro para la llegada de nuevas informaciones.
Desde el punto de vista psicológico el sueño y los sueños juegan un papel fundamental en la constitución de la memoria, facilitando el almacenamiento de los recuerdos, descarga de pulsaciones instintivas y elaboración compleja de la elaboración de las emociones.
EL SUEÑO DE LOS ATLETAS
Varios investigadores encontraron que la mayoría de los atletas necesitan dormir más que los sedentarios, es decir que tienen hábitos de sueño largo, aunque sus personalidades responden a características de sueño corto e incremento importante de sueño REM.
Las personas de sueño corto, duermen un promedio de 5 horas por noche, mientras que la de sueño largo duermen un promedio de 8 horas y 45 minutos. Las diferencias, según los investigadores, se deben a la estructura de la personalidad. Los de sueño corto son ambiciosos, activos, enérgicos, simpáticos, de pensamiento conformista y saben muy bien lo que quieren. Los de sueño largo, son tímidos, pasivos, algo deprimidos e inseguros. Pero en el deporte se genera mayor estrés, cansancio, fatiga, etc. que tiene que ser recuperada con el sueño largo, para poder enfrentar las nuevas y variadas exigencias de los entrenamientos y competiciones generadoras de altos niveles de estrés.
SUGERENCIAS PARA INCREMENTAR EL SUEÑO
Descansa la cabeza y cansa el cuerpo.
Es prudente aconsejar que la persona objetive su situación de la mejor forma posible cuando no puede dormir lo necesario. Debe evitar exageraciones de sus circunstancias personales, reconocerse a sí misma para disminuir la angustia y la tensión provocadas por la preocupación.
A continuación describiremos algunas sugerencias que pueden ser llevadas a cabo con poco esfuerzo.
1) Medidas personales:
- Controlar regularmente el tipo y hora de la cena.
- La cama muy blanda no suele ser muy recomendable.
- La temperatura en un factor importante a tener en cuenta, el exceso de calor perjudica el sueño.
- La postura en la que la gravedad actúa sobre todo el cuerpo de forma uniforme, facilita una mayor relajación y sueño. Un reconocimiento de la propia imagen interior, ayuda a cambiar la postura durante el dormir, favoreciendo la integración psicofísica al mundo de los sueños de la realidad.
- Ducha o baño caliente, antes de acostarse, porque además de relajar produce una vasodilatación cutánea que aumenta la sensación de distensión y favorece la tendencia al sueño.
- Actividad apacible a última hora de la tarde.
- Lecturas que no exijan esfuerzo y su contenido no estimulen la imaginación, ni aviven la curiosidad, porque mantienen la tensión nerviosa y reducen la relajación.
- Regulación de la respiración y relajación, debido a que en la mayoría de los casos suele haber una hipertonía muscular, especialmente intensa en determinados grupos musculares (nuca, hombros), para ello recomendamos una serie de procedimientos:
a) Movimientos de cabeza: flexión, extensión, lateralidad, rotación.
b) Flexión y extensión del tronco en posición tendida.
c) Elevación y descenso de los hombros, suelen bastar de cinco a diez minutos para conseguir una buena relajación.
d) Ejercicios físicos que no solamente consiguen reducir la hipertonía muscular, sino que también producen relajación mental, ya que durante la ejecución normalmente desaparecen las preocupaciones habituales que suelen ser uno de los factores más decisivos en la aparición del insomnio.
En este aspecto es necesario tener en cuenta las siguientes condiciones:
A - Adecuado a la persona que lo realiza.
B - Entrenamiento previo, especialmente cuando se ha dejado de entrenar, o si no se practica ninguna actividad física.
C - Es necesario contar con el consejo médico para ajustar las necesidades del esfuerzo a la realidad física del sujeto.
D - Elegir los ejercicios más atractivos y apropiados.
2) Tratamientos farmacológicos:
Los avances en este campo en la actualidad son muy importantes, pero debemos saber que el hipnótico ideal debe reunir las siguientes condiciones:
A) Que produzca sueño. ; B) Que sea un sueño semejante al normal. ; C) Que no tenga efectos secundarios. ; D) Que el margen entre la dosis terapéutica y la letal sea muy amplio. ; E) Que con el empleo prolongado no pierda eficacia. ; F) Evitarse por todos los medios la automedicación, que puede encerrar riesgos graves para el deportista especialmente si es el de alta competición.
3) Tratamiento psicoterapéutico.
Individualmente o en grupo, previo estudio de las características personales y causas que han podido originar los problemas de sueño. |